sábado, 17 de abril de 2010

LOS ARGENTINOS NO APRENDIMOS A PERDER


Extraño el caso del argentino futbolero. Digno exponente de diván, de sesiones con principio y sin final. Un psicólogo se haría un festín. Los argentinos no sabemos perder. No nos enseñaron a perder, una situación que, en variados casos, como lo que ofrece la derrota digna, tiene mayor valor que una victoria indecorosa. Lograda al límite de lo permitido, de lo que exige el reglamento, ese que el ser argentino tan fácilmente se autoengaña con esa suerte de viveza criolla . No sólo no supo ganarle en el juego a Universitario para pasar una etapa de Copa Libertadores. Lo que le ocurrió a ese joven, inexperto y agresivo ejemplo de Lanús de anteanoche es, justamente, eso: no saber perder.
El bochorno no es propiedad exclusiva del aún hoy ejemplar club del Sur, que seguramente va a tomar nota, porque pruebas sobran, hasta de ese inadaptado, disfrazado de socio, que intentó agredir a los jugadores peruanos, que tuvieron la osadía de empatar sin goles con el club que dice amar. "Fue un bochorno, los jugadores está arrepentidos", dice Nicolás Russo, el presidente. "Debemos estar más tranquilos, no nos puede volver a pasar", cuenta Sebastián Blanco, el pichón de crack. ¿Por qué no habría de ocurrirle, también a Lanús, un club que merece ser ejemplo? Si, en el juego de la pelota, todos nosotros nacemos con la premisa de ganar, de ser campeón, de que ser segundo o, eventualmente, quedar eliminado en una primera rueda, es de incapaces. De puro imbéciles.
Alguien nos habrá dicho, alguna vez, que somos los mejores del mundo. O si los fuimos alguna vez, nos insisten en que debemos seguir siéndolo. No aceptamos ser inferiores. Aún se recuerda aquella vez cuando Carlos Bianchi, un DT ganador por excelencia, no aceptó a recibir la medalla del subcampeonato en una final perdida contra Once Caldas. Somos así: no podemos aceptarlo.
Nos escondemos, agachamos la cabeza. O nos ofendemos tanto que lanzamos golpes de impotencia. Vergonzantes piñas al aire. Extraño caso el del ser argentino: si solemos perder en otros escenarios, ¿por qué deberíamos siempre ser los primeros en el fútbol?
No solemos sentir orgullo por los políticos. Ni por los empresarios. Los servicios no funcionan bien. Las instituciones fallan. La inseguridad apremia. Y cuando algo funciona, espiamos para descubrir algo oscuro. Pero el fútbol es otra historia. No se permite perder. La derrota es un martirio. Por eso, así se mostró al mundo Lanús, la contracara de un club ejemplar. Una lástima. Así estamos los argentinos. Derrotados en la dignidad.

martes, 13 de abril de 2010

TRAICION A MEDIANOCHE






















Astrada se enteró por teléfono que había dejado de ser director técnico de River.

Algo sabía Leonardo Astrada. Algo, al menos, intuía. En el mundo doméstico del fútbol, todo se conoce. La versión golpeaba el cuerpo ya herido del Jefe: si no le ganaba a Atlético Tucumán, su suerte estaba sellada. Aunque no lo creía: si hacía pocos días que Daniel Passarella, el presidente, lo había respaldado a pesar de su flojísima campaña. Con esa idea, Leo viajó el sábado a Tucumán, llamativamente sin el Káiser, que se bajó a último momento. Su lugar fue ocupado por Daniel Bravo, el secretario del club. Dejó Buenos Aires como entrenador millonario y volvió a su casa como un conductor despedido más. Por eso, el repetido "no renuncié", cobra una mayúscula dimensión: el DT va a cobrar su contrato, es decir, todo lo acordado hasta fines de diciembre, aunque todavía no recibió un peso desde que volvió al club. Pero, ¿cómo fueron sus últimas horas como DT de River?
En primera fila, sufrió otra decepción de su equipo. El 0-0 contra Atlético Tucumán dejó una marca: 465 minutos sin marcar goles. Y otra señal: no sólo no gana, sino que se acerca, en forma peligrosa, a la zona de descenso.
Golpeado, trató de consolar a sus dirigidos mientras intentaba atender un llamado en su celular. Evidentemente, no había buena señal en la cancha, así que debió salir, cigarrillo en mano (fumó demasiado en las últimas horas), para escuchar la voz de Passarella, que le dijo algo así como que "debían conversar mañana (por ayer), que la situación no era la mejor..." Cortaron. Al rato, sin embargo, el Jefe tomó nota del escenario. Sorprendido, eso sí. Y en esa charla, cuando ya eran las 23 del domingo, escuchó lo que nunca quiso escuchar: "Fue tu último partido como entrenador de River".
Y le aclaró a Passarella lo que iba a declarar horas después: "No voy a renunciar". Por lo que el costo político de la situación, en este caso, iba a ser para los dirigentes, a diferencia de su última salida del club. La cena en el Catalinas Park resultó una imagen desoladora. La reunión con el plantel fue un descargo emotivo. De ambas partes. Se llegó a decir, por caso, que los referentes lo respaldaron. Que Almeyda y Gallardo, no seguirían después del Clausura. Y que hasta Ortega, el ídolo que no jugaba, dolorido y acalambrado, se encontró con el cuerpo técnico cerca de las 3 de la madrugada. Casi nadie quiso dormir.
Astrada se aferró a la almohada. Más enfurecido que dolido. Las imágenes le pasaron rápidamente: si bien sabía que el equipo no iba ni para atrás ni para adelante (siete victorias, ocho empates y once derrotas en el ciclo, casi 35% de efectividad), contaba con los refuerzos futuros y no creía que lo iba a despedir el mismo hombre que lo había apoyado semanas atrás.
Volvió a Aeroparque ya sin la indumentaria millonaria: remera negra, jean y abatido. Sorprendido por la gran cantidad de medios, lanzó un puñado de frases. Menos, tal vez, que en el encuentro en Núñez, en el que selló su salida con Hernán Díaz, con Passarella y con Diego Turnes, el vicepresidente. Y salió del Monumental para ya no volver.
7 entrenadores dejaron su cargo en el Clausura. Además de Astrada, se fueron: Claudio Vivas, en Racing; Chiche Sosa, en Atlético Tucumán; Fernando Gamboa, en Chacarita; Ariel Cuffaro Russo, en Central; Diego Simeone, en San Lorenzo, y Abel Alves, en Boca. De los grandes, sólo el Tolo Gallego, en Independiente, se mantiene.

Indudablemente que los hechos dejan al desnudo la hipocrecía que rodea al FUTBOL DE TODOS. Los tan remanidos CODIGOS, que según los protagonistas, existen en ese ambiente, han quedado DECODIFICADOS. Quizás el 12 de abril deba ser una fecha histórica en este tipo de hechos deleznables y que manifiesta a su vez el poco respeto que se siente, entre unos y otros. Lo de River fué la matinée, con actores protagónicos, como El Fuhrer Daniel y el TRAIDOR que prestó su CAPPA comportándose como un simple BARANDILLERO, para poner a disposición del TORERO, al ya cansado y vapuleado TORO. En la vermouth, dos técnicos al borde del terreno que se acusan con gestos y dichos del más bajo tenor. El ganador, que acusa al vencido, de "chantajear" a sus jugadores para ponerlos en el equipo. Gestos y voces que se observan y se escuchan y la réplica no tarda en llegar. Con una verborragia escenográfica, que no para de gesticular y tambén gritar a los cuatro vientos, que su colega es UN GORDO COMILON, DROGON. acompañado con claros gestos en alusión a dichos supuestos defectos de conducta. Luego en declaraciones radiales y televisivas intenta deformar los hechos diciendo que jamás lo vió ni lo conoce, llegando a decir debe tener problemas psicológicos este chico, al que la única vez que creo haberlo visto, fué por televisión en el partido en Japón contra el Milan. Claro está que la función de la tarde-noche era de mayor intensidad. La hinchada más grande de la Argentina, por lo menos ellos así se califican, dividida entre dos "fantoches" disfrazados de jugadores de fútbol. Un rato antes de salir a la cancha La Bombonera dividida entre pancartas que alentaban a uno y a otro. El ingreso a la cancha me trajo a la memoria, las imágenes del LUNA PARK, cuando salían ALFREDO PRADA y JOSE MARA GATICA, a dirimir un duelo a las piñas muy particular. Claro está que ese era el deporte que practicaban. Cada uno de ellos alzaba los brazos y miraba de frente a su público, con seguridad, con fiereza, como diciendo a sus aficionados. con sus ojos enrojecidos de ira, "a este hoy lo saco". Cuando la pelota empezó a rodar, fué todo distinto. Era todo por Boca, Uno de ellos iba por el record de Cherro, el gol 219 de su larga y extensa campaña. El otro hábil, sagaz, inteligente al servicio del mal, le puso en bandeja el balón, para que solo tuviese que empujarlo. Rápido de reflejos encaró a festejarlo con su público, el goleador había quedado desubicado, el resto del equipo no sabían a que comandos respondían. Unos festejaban con él, otros con el estratega. Entre GATICA Y PRADA ni una sola mirada entrecruzaban. Uno había conquistado batir el record de un GRANDE con mayúsculas: DON ROBERTO CHERRO. El otro había dado una estocada, quizás la final, a una relación que trascendió lo íntimo, lo particular, que tanto mal le ocasionó al equipo al cual pertenecen. Indudablemente que el 12 de abril, quedará registrado en la HISTORIA NEGRA del fútbol argentino.


















CHERRO DESDE EL MAS ALLA LOS MIRABA AZORADO


FANTOCHES
BOQUENSES
COQUETEADORES HISTERICOS
Riquelme por un lado...y Palermo por el otro
En los festejos de los goles se evidenció el clima hostil entre ambos; Riquelme ni se acercó a saludar a Martín y corrió para otro lado, solo; el nueve, en cambio, sí se abrazó cuando Román marcó su tanto
La tarde noche en la que Palermo alcanzó a Roberto Cherro como máximo goleador histórico quedará salpicada para él por un festejo que escondió -o no- algo de bronca acumulada. Bronca por la sequía que postergó esta alegría y porque su distanciamiento con Román hizo que el Diez, que le dio el pase gol, ni se acercara para saludarlo o felicitarlo por el logro.
En cambio, cuando Riquelme marcó su tanto, el tercero de Boca, Palermo sí se acercó y lo abrazó en el festejo.
Tras la derrota ante Colón, Palermo había pedido que tomen decisiones, en alusión, supuestamente, a separar a Román del plantel, para permitir, entre otras cosas, que llegara Barros Schelotto como director técnico.

sábado, 3 de abril de 2010

VUELVE TIGER WOODS LOS HOYOS TIEMBLAN



Un fenómeno con el palo, siempre dispuesto a meterla en el hoyo. Cuántos más hoyos mejor. Vamos Tiger tus fans lo celebran. Te esperan con ansiedad, sin distinción de credos, de razas, de sentimientos diferentes, de actividades distintas. Todos absolutamente todos, y por cierto todas, vuelven a añorar TU PALO. El hoyo quizás inimaginario, los ponen "ellas" y "ellos", tus fans que jamás te abandonaron no lo harán. Te seguirán esperando para disfrutar, para "gozar" con la magia de "tu palo". A disfrutar con tu magia.

viernes, 2 de abril de 2010

EL GRAN CAPITAN DEL P.A.M.I NO SERA SINTOMA DE CRISIS?


La nómina de jugadores mayores de 30 años en el Clausura supera los 80 nombres. Más allá de los casos citados en la nota central, hay otros futbolistas que se han convertido en emblemas de sus respectivos equipos. El ejemplo más significativo es el de Juan Sebastián Verón. A los 36 años, y tras una extensa carrera en Europa, regresó a Estudiantes para conducirlo a la conquista de la Copa Libertadores; la Brujita, además, tiene asegurado un lugar en el seleccionado que acudirá al Mundial de Sudáfrica.
Pero no es el único. Con una montaña de goles, Esteban Fuertes es un ícono en Colón, club del que es el máximo artillero histórico, y a los 37 hasta se dio el gusto de debutar en la selección. José Luis Calderón volvió del retiro tras decirle adiós a Estudiantes, y convocado por Claudio Borghi empezó otra aventura en Argentinos Juniors. Algo similar sucedió con Cristian González: el Kily , de 35 años, dejó su Rosario Central querido para animarse a probar suerte en San Lorenzo

lunes, 22 de marzo de 2010

SIEMPRE ES MUY IMPORTANTE SENTIRSE CAMPEON


Butragueño: "Ganar la liga no sería un premio de consuelo"
El ex jugador del Real Madrid analizó la actualidad de los ''merengues'' y le dio todo su apoyo a Manuel Pellegrini.


Butragueño compatió con algunos alumnos de la Universidad de las Américas. - Juan farías, La Tercera.
Emilio Butragueño no para. El director de relaciones internacionales de Real Madrid viaja por el mundo como embajador del club más grande del planeta, con una agenda apretadísima. Estuvo sólo 24 horas en Chile para lanzar el magíster de kinesiología deportiva, parte de la alianza entre la Escuela de Estudios Universitarios del club y la Universidad de las Américas."En la alta competencia se necesitan profesionales especializados", asegura antes de entrar al área de todo lo que rodea al club "merengue". Sin eludir preguntas, el "Buitre" dio su apoyo a Manuel Pellegrini, ve a España como candidata a ganar el Mundial y destacó el trabajo de Marcelo Bielsa en Chile.¿Cómo se vivió en Madrid la eliminación de la Champions?Fue doloroso. No contábamos con ello. Real Madrid y la Copa de Europa han ido siempre de la mano y quedar fuera en octavos fue un duro golpe.¿Qué opina de Pellegrini?Le tengo mucho aprecio, es una persona muy inteligente, un gran entrenador y cuenta con todo el apoyo de la dirección deportiva. Ojalá ganemos La Liga. No sería un premio de consuelo. Para nosotros es importante. En el Madrid competimos para ganar, no hay otra lógica.¿El DT seguirá el próximo año?Se verá en su momento. Confiamos en que Pellegrini esté harto tiempo. El hecho de que el entrenador esté varios años le da plusvalía al proceso. Jorge (Valdano) respalda al DT, eso es importante para el club.¿Llegar al Madrid lo pone entre los mejores del mundo?Lo pone en otra esfera. En la medida que tenga éxito, más se valorará. Nuestro club es uno de los mejores y más prestigiosos. Si uno dirige al Madrid, está en el primer nivel.¿Cómo se sintió tras el 4-0 de la Copa del Rey en Alcorcón?Para mí fue peor el partido de vuelta. En Alcorcón tuvimos una mala noche, un accidente y a todos nos puede pasar. En el Bernabéu ganar sólo 1-0 nos dejó fríos.¿Por qué el diario Marca critica tanto al técnico chileno?En el Madrid pasa eso, uno está sometido a estas situaciones. Real Madrid tiene ocho a 10 páginas en los dos periódicos As y Marca; y todos los noticieros deportivos abren con el equipo. Uno tiene que saber que esto puede pasar y forma parte del juego. Pellegrini lo único que debe hacer es trabajar como hasta ahora, con tranquilidad y respeto, porque es un gran profesional. Lo que digan los demás no se puede controlar.¿Hay mucha envidia?No lo creo, lo que pasa es que hay que hacer noticia todos los días.La conexión con Chile¿Y qué le parece Chile?Bielsa ha hecho un trabajo excelente. Cuando los enfrentamos en Villarreal dije que clasificarían si siguen jugando así. Y sucedió. Es un equipo difícil de batir, porque te presiona todo el partido, marca bien la salida. Tiene gran dinámica y peligrosidad. Si juega como hasta ahora, tiene amplias opciones de pasar.¿Destacaría a algún jugador?En los equipos de Bielsa destaca el conjunto, pero arriba tiene gente peligrosa, como Alexis Sánchez y Humberto Suazo.Se habló de que Claudio Bravo podía llegar al Madrid...Estamos a mitad de temporada y la dirección deportiva se abocará a ver lo que es mejor. Claudio Bravo es un buen jugador, de gran experiencia, con una trayectoria exitosa y qué duda cabe que da seguridad a Chile.¿Existió opción de que Zamorano tuviera un cargo en el club?Iván Zamorano es una persona muy querida en el Madrid, dejó una gran huella, de hecho estuvo hace dos meses ahí con un grupo de chicos de un proyecto social. Para nosotros es uno más y por el hecho de que viva en Chile es complicado. Depende del momento y del presidente

TELEFONO SAUL LAVERNI. PUEDE ATENDER?


La Tercera (Santiago de Chile)


Alvaro Ormeño se lanzó en picada contra árbitro en Argentina
El lateral de Gimnasia y Esgrima dijo que la designación de Saúl Laverni en el partido ante
Muy enojado quedó el plantel de Gimnasia y Esgrima de La Plata tras la derrota 2-0 que sufrieron ayer ante Arsenal de Sarandí, con arbitraje de Saúl Laverni. Los jugadores, entre ellos el chileno Alvaro Ormeño, se lanzaron en picada contra los dudosos cobros del juez. Según los integrantes del plantel del "Lobo", equipo que pelea punto a punto en la tabla del descenso, Laverni no debió haber sido designado por ser simpatizante de Rosario Central, equipo que también discute en los últimos lugares."Da a pensar que justo que nos toca jugar un partido decisivo viene Laverni a dirigir a Gimnasia...es como para dudar, más cuando está Central en el medio. Da para que se pongan las pilas la gente que está un poco más arriba y no nos vuelva a dirigir, porque es hincha de Central", declaró al diario Olé el ex Colo Colo.Más allá llegó su compañero Fabián Rinaudo, quien dijo que la actuación de Laverni "era para cagarlo a trompadas".Ambos jugadores, al igual que otros del plantel, acusaron que el juez se rió de ellos en varios momentos del partido."Es una lástima que no tengamos el peso más importante para que este tipo de partidos no los venga a dirigir un tipo que siempre se rió de Gimnasia